Ayer, en el recital de Korn...había un guardia Municipal, tenía cerca de 60 años, apoyado en la esquina donde se unen dos barreras de contención, miraba de espalda al escenario con desolación, a un punto cualquiera, aburrido, quizás hastiado o torturado...seguramente era un ruido del demonio mismo...se podría apostar que llegó a su casa con un agudo silbido en sus oídos pensando "Que mierda le pasa a los jóvenes hoy...?" repitiendo el patrón de esa pregunta que surge cual agua de la nube a medida que nos volvemos arrugados. Ese guardia me recordó que:
A veces el trabajo apesta, pero se debe hacer...
A veces no entendemos la vida, pero debemos vivirla.
Y si nos queda un pitito en la oreja, debemos fumarlo para pasar el rato.
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